Cómo evitar la contaminación cruzada

Cada día, el sector HORECA se encuentra más sensibilizado con aspectos relativos a la alimentación y la salud.

Es por esto, y por facilitar el acceso a personas que siguen una dieta específica, por lo que hemos querido conocer un poco mejor en qué consiste la contaminación cruzada y poder así aconsejar a los profesionales cómo evitarla.

La contaminación cruzada es el proceso por el cual los alimentos entran en contacto con sustancias ajenas, que en algunos casos pueden perjudicar a la salud. Existen diferentes modalidades, pero la contaminación directa es la más habitual y a su vez la más sencilla de controlar con simples protocolos, pero a la que menos importancia se le presta. Esta se produce cuando un alimento entra en contacto con una superficie o utensilio que anteriormente ha estado en contacto con otro alimento el cual ha dejado presente pequeñas cantidades de un determinado alérgeno.

 

En el caso concreto de las personas que siguen una dieta al gluten, las cuales deben llevar una dieta libre de trigo, avena, espelta, kamut, cebada y centeno, existen muchos alimentos que no es que están preparados con gluten, pero sí lo contienen. El motivo de ello es que se han manipulado en superficies o recipientes que anteriormente habían contenido otros alimentos que si tenían gluten.

Una vez que somos conscientes de este problema, debemos empeñar todas las soluciones a nuestro alcance para poder prevenirlo. Por ello, exponemos una serie de consejos a continuación que os ayudarán a no cometer más los mismos errores.

  • Almacenamiento: En cuanto a los alimentos crudos, deben asegurarse que han sido bien almacenados para evitar su contaminación. En el caso del gluten, debemos almacenar los alimentos sin gluten en la parte superior del almacén y de los congeladores, bien cerrados.
  • Limpieza: También, resulta de vital importancia el mantener la limpieza. Es imprescindible lavarse las manos antes de manipular los productos y las superficies de trabajo deben estar limpias de posibles residuos que hayan quedado de anteriores elaboraciones de alimentos con gluten.
  • Utensilios únicos: En consonancia con lo dicho anteriormente, es importante el hecho de no utilizar los mismos utensilios para cocinar unos alimentos y otros. Para ello, lo más sencillo es identificar de manera clara cuales son los que se utilizan para la elaboración de alimentos sin gluten (diferentes colores, etiquetados…). Ni que decir tiene, que el trapo debe ser de un solo uso.
  • Aparatos: Por otra parte, deben saber que el horno y el microondas para hornear productos con y sin gluten, deben ser preferiblemente distintos. De no ser así, hay que asegurarse de que estén limpios minuciosamente con agua y jabón antes de su uso, y que no la posibilidad de convección esté apagada o más sencillo utilizar productos sin gluten que vengan en envases horneables.

Además, nunca se debe usar el mismo aceite para freír y/o rebozar productos con y sin gluten.

Protocolos generales: como norma, es una buena práctica que haya una persona responsable del seguimiento de las comandas sin gluten y así evitar confusiones.

Estos son solo algunas recomendaciones que nos permitirán mantener hábitos higiénicos de alimentación y prácticas saludables en la cocina. Si quieres que tu restaurante esté adaptado 100% a una cocina sin gluten síguenos en #HorecaSinGluten .

Juntos podemos conseguir una #HorecaSinGluten.

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Categories: Consejos